1. ASI ES VILAGARCIA
 4 así es Vilagarcía
 4 evolución histórica

 

postal



 

 evolución histórica

Acercarse al ayer y hoy de Vilagarcía de Arousa exige una aproximación previa a dos realidades geográficas distintas pero complementarias: el Valle de O Salnés y la Ría de Arousa.

Vilagarcía se halla situada, en primer término, en la cabecera Norte de O Salnés, una comarca natural cuyas características fueron celebradas desde los tiempos más antiguos por la fertilidad de sus tierras y la bondad de su clima. Pero Vilagarcía es, ante todo, sinónimo de Arousa. Y Arousa es la mayor y la más bella de las Rías Gallegas.

No es extraño, por tanto, que esta privilegiada porción del litoral galaico haya estado habitada desde épocas muy remotas. Las figuras de ciervos, cazoletas y círculos de los petroglifos de Os Ballotes y Meadelo, ambos en la parroquia de Bamio, datables en torno al segundo milenio a.C., son algunos de los vestigios más antiguos de hábitat en esta zona.

Los castros de Alobre, Carril, Agudín y Lobeira; el hallazgo en estos recintos de monedas y alfarería romanas; las monedas visigóticas del cementerio de Vilaxoán... evocan un poblamiento continuado del municipio vilagarciano.

El primer documento que se refiere a estas tierras data del año 912, cuando el obispo Sisnando las cede al poderoso Monasterio de San Martín Pinario. Durante siglos, los monjes ejercieron su dominio sobre la antigua Arealonga, hasta que en el siglo XIV una familia de hidalgos, los Caamaño, se asentó en Rubiáns (hoy parroquia de Vilagarcía). Unas veces aliados con el Arzobispo, otras con el Rey, y siempre con ventajosos enlaces matrimoniales por medio, los Caamaño se hicieron con el dominio de la próspera Arealonga para fundar, a mediados del siglo XV, el puerto y villa de Vilagarcía.

El siglo XVII fue un momento de esplendor, con la figura de Fernando de Andrade y Sotomayor, descendiente de los fundadores y arzobispo de Compostela, como figura más relevante. En el XVIII, los Mendoza y Sotomayor lograron el Marquesado y al poco tiempo, un mercado franco, que aún hoy se sigue celebrando.

El XIX fue el siglo de la consolidación de Vilagarcía como puerto y villa cabecera de O Salnés. La ciudad fue la primera en levantarse contra los franceses, el 12 de mayo de 1808, siendo por ella duramente reprimida. Esto obligó a su reconstrucción y a mirar al puerto como motor de su futuro.

En 1873, Vilagarcía se convirtió en la estación término del primer ferrocarril de Galicia (Santiago-Carril). Su carácter de “puerto natural de Compostela” marcó desde entonces su carácter abierto y cosmopolita, y por ello no extraño que en Vilagarcía se sitúe la primera referencia documental sobre la llegada del fútbol a España.

En 1907, la pujante Vilagarcía se convirtió en una referencia para Galicia, tras la cesión de la isla de Cortegada al rey Alfonso XIII para que en ella construyese un palacio real de verano. Seis años después en 1913, los entonces ayuntamientos independientes de Carril, Vilaxoán y Vilagarcía se unieron para convertirse en la actual Vilagarcía de Arousa, una ciudad abierta y mestiza, que lidera una de las comarcas con mayor proyección de Galicia.